Divertimentos El escritor I. Reconcentrado, tomó la pluma, atiborró por completo el vacío. Cuando terminó los personajes luchando por predominar lo desgarraron y llenando las ausencias que le habian quedado esculpieron un nuevo rostro.
Reconcentrado, tomó la pluma, atiborró por completo el vacío. Cuando terminó los personajes luchando por predominar lo desgarraron y llenando las ausencias que le habian quedado esculpieron un nuevo rostro.